company logo

¡Compártelo!

Facebook Twitter Linkedin 

Acceso

Recordarme
Reflexiones de dos voluntarias en Rutigliano PDF Imprimir E-mail
Martes, 30 de Enero de 2018 13:07


Queremos compartir con vosotros las reflexiones de nuestras voluntarias Laia Casas Y Eveli Gascón que se encuentran en Rutigliano, Italia realizando un programa de voluntariado europeo en la asociación Phoenix Soc. Coop. Sociale per Azioni; esperamos que sus experiencias os sirvan de inspiración para participar en las acciones que ofrece el Programa Erasmus+



Reflexión de Laia Casas sobre EVS

Esta aventura inició hace dos meses y medio con una mochila llena de ilusión y ganas de descubrir, vivir. Pensar ahora en las dos primeras semanas me colapsa; como ser sutil... me recuerdo cansada a morir. Aveva la testa come un casino (pero uno de los grandes). Calidoscopio de ojos perdidos. Muchísima información iba y venía, regresaba, intentaba venir de nuevo, luego quedarse... llegas aquí lleno de energía pero, despierta, empiezas de cero. Tenía un poco de miedo. Para entender de qué va todo coge paciencia y respira hondo.

Llega un momento que haces “click”. El proceso fue más rápido de lo que pensaba en ese primer instante, el shock cultural fue suave, en parte transparente. Las piezas del rompecabezas se estaban encontrando y todo prendía forma; el idioma era día a día un obstaculo menos, y yo, más de montaña que de nada, cada vez sentía el mar un poco más “casa”. Suerte también de la compañía mano-a-mano con la quien comparto trayecto, de la tranquilidad del sur y de la cercanía de su gente, que abre de su casa puertas y ventanas; detalles que hicieron el conseguir ese “click” un poco menos casino. Más curiosa que nadie, cada día intento descubrir hasta el rincón más escondido de la casa, del centro, de la ciudad o de las personas. Y si intento salir de mi y mirarme con atención desde arriba, veo que como buena alumna de la calle estoy aprendiendo...

Estoy aprendiendo que es bonito tener miedos, y que es posible transformarlos en nuevas habilidades. Estoy aprendiendo que tantas veces lo más absurdo puede ser terapéutico. Estoy aprendiendo el equilibrio de la diferencia entre unos y otros. Estoy aprendiendo que hablar con las manos no es una leyenda; uno no se puede hacer a la idea de la cantidad de cosas que los italianos pueden decir sin decir nada. Estoy aprendiendo a explicar las cosas des de todos los ángulos posibles, a explotar el català, castellano, english y “italiano” hasta la última gota para hacerme entender. Estoy aprendiendo que el pequeño vaso de agua antes del café hace que el día empiece con más sabor. Estoy aprendiendo que las historias de verdad vienen de las arrugas de la gente con la que te cruzas. Estoy aprendiendo que correr en vez de caminar no tiene porqué llevarte antes a ningún sitio, y que el presente es el presente por mucho camino que nos quede por hacer.

Estoy aprendiendo que no se trata de encontrarse, sino de crearse!

Laia Casas Portell, Enero 2018




Reflexión de Eveli Gascón sobre EVS

Hace unos meses me llamó a la puerta Oportunidad, me dijo:

-Es tu momento, deshazte de tus lastres, y vente con Coraje de viaje.

Y le respondí:

-Va bene, andiamo!

Tenía claro lo que quería y cómo lo quería, pero el tiempo estaba en mi contra. En un mes Juventud se iba para no volver, y sin ella no podría contactar con Oportunidad. Era difícil, pero no imposible; así que pedí ayuda. Perseverancia llegó con mis amigos y se puso al mando. En breve empezaron a llegar mis peleas con Inglés, los “No tenemos proyectos en este momento”, los “Lo sentimos”, los “Lástima de tu edad” y las “entrevistas”.

E quando arrivi a casa… Ecco! EVS para Italia. En seguida, Impaciencia y Estrés vinieron a ayudarme con los preparativos, y poco antes de partir vinieron a prevenirme Miedo y Añoranza.

Tras despedirnos de todos, Coraje y yo embarcamos, nos sentíamos libres y poderosos, por fin veríamos a Oportunidad. Nos vino a recoger al aeropuerto y nos mostró nuestra nueva casa, nuestro nuevo barrio, la comunidad donde realizaría mi proyecto, mi nuevo hogar. Miedo desconfiaba de Coraje, y por si acaso lo necesitaba vino de vacaciones con su novia Ilusión. Ilusión es genial, así que me la llevaba a todas partes; aunque resultaba un poco incómodo que Miedo nos acompañara. Mi compañera de piso Adrenalina es fenomenal, me hacía sentir capaz de todo, siempre quería hacer cosas y nunca nos aburríamos; aunque me agotaba y me faltaban horas para descansar.

En pocos días hicimos un grupo genial: Esperanza, Interés, Sabiduría, Inseguridad, Curiosidad, Diversidad… Aunque hablaban una lengua distinta a la mía, todos querían ayudarme, me abrieron las puertas de sus casas, y se esforzaban por entenderme. Al principio es complicado, sobre todo cuando habla Frustración; pero si algo he aprendido de esta experiencia, es que lo importante no es la lengua que se habla, sino el interés en comunicarse.

No tarde mucho en toparme con Adaptación y Cultura, ¡Che tipe! A simple vista parecen muy similares, pero resaltan algunas diferencias. Desde que las conozco como pasta todos los días, intento no estresarme mirando el reloj, he descubierto el lenguaje del claxon y camino por la calle como si fuera mía.

Por las mañanas Aprendizaje viene a buscarme para entrenar. El entrenamiento es duro, aunque Motivación y Orgullo lo hacen más llevadero. Además, gracias a Dificultad cada día me veo más flexible, más resistente y más fuerte.

De vez en cuando, me despierta Nostalgia con un “Buongiorno Principessa”. Siempre viene cuando necesito un abrazo y me recuerda que “No necesito que sea fácil, sólo que valga la pena”

Última actualización el Martes, 30 de Enero de 2018 20:00
 

Cursos online | Centro de Formación Profesional | Residencias de ancianos